¿Tiene sentido ya escribir? ¿Vale de algo aguantar esta condena? (Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa...podría decir)

Y es que uno quiere irse ya. Abandonar, para siempre. Esperar que el sueño no se convierta en vigilia y no despertar jamás. Y pasa el tiempo. Y no pasa nada. Y pasa todo.

La pequeñas cosas son capaces de provocar grandes consecuencias. Mientras una mano se posa en la tuya suavemente, solamente para mostrarte lo fría que está, deseas agarrarla para no soltarla jamás. Ardería entonces...

Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa...

Leo el consejo que aparece a mi izquierda: divide el texto en párrafos para que la lectura no sea tan agotadora. Mientras, pienso que el agotado soy yo. No doy más de sí.

Y es que no quedan días... Ya no.

¿Por qué sientes que no hay solución? ¿Por qué tienes que resignarte a hablar sólo contigo mismo? ¿pero dónde estoy? ¿es que acaso hay un castillo aquí? decía aquel sorprendido mientras intentaba dibujar su silueta entre la niebla que lo envolvía todo.

¿Tienes verdaderamente un as en la manga o vas de farol otra vez? tanto tiempo mostrando tu juego, eres predecible. Y prescindible.

Dicen: ¡te veo contento! ¡estás cambiando!. Y siento que no es verdad. No quedan días ya...

Huyó tras la ventana, rápido como un día de invierno. Y se marchó dejando la soledad tras de sí. Y no me sale la voz...

Incongruencias de una soledad cada vez más acuciante, amenazante.

Silenciosos testigos que nunca sabrán como me siento ni cómo te recuerdo. Siempre.

Quizá descubriendo ¿por qué? encuentre una explicación satisfactoria. ¿De qué serviría?

Siento así. Lo único que llegaré a saber siempre.