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La Coctelera

vidadek

14 Noviembre 2005

INTERMEZZO (2): PORQUE NO SÓLO K LLORA...

Oportunidades perdidas. Este podría ser un post dedicado exclusivamente al señor inevitable pero no me gusta individualizar así que puede darse por aludida el resto de la humanidad...

Oportunidades perdidas. Otra vez. Parece que cuando menos te lo esperas, cuando la guardia está baja, relajada. Cuando sientes que aparentemente todo vuelve a ser rutinario y que nada te va a sacar del bucle, surge una oportunidad, mínima, pero surge. Y entonces, vuelves a perderla. ¿Hasta cuando seguirás contando con el saldo a tu favor? Increíblemente te vuelves lo suficientemente inconsciente (y por supuesto, sin ningún fundamento) para volver otra vez a creerte (sí, creerte porque no puedes saber) que habrá otra más... Y qué? piensas. ¿Volveré a dejarla pasar?. A lo mejor, te consuelas, vuelven siempre porque nunca las tomas... Si el blog pudiera reflejar la mueca que estoy describiendo ahora mismo mientras escribo sobrarían todas las palabras... ¿Puede uno sentirse tan imbécil?. Pues sí, aún es posible...

Porque no sólo K. llora. Porque no sólo K. vive permanentemente insatisfecho...

Words disappear,
Words weren't so clear,
Only echos passing through the night.

The lines on my face,
Your fingers once traced,
Fading reflection of what was.

Thoughts re-arrange,
Familar now strange,
All my skin is drifting on the wind.

Spring brings the rain,
With winter comes pain,
Every season has an end.

I try to see through the disguise,
But the clouds were there,
Blocking out the sun (the sun).

Thoughts re-arrange,
Familar now strange,
All my skin is drifting on the wind.

Spring brings the rain,
With winter comes pain,
Every season has an end.

There's an end,
There's an end,
There's an end,
There's an end,
There's an end.

servido por vidadek 17 comentarios compártelo

17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

el inevitable anónimo

el inevitable anónimo dijo

Oportunidades ganadas: este podría ser un comentario dedicado exclusivamente al señor K. Pero aunque me gusta individualizar, aunque me gusta mucho individualizar, aunque nada me guste tanto como individualizar, no lo voy a hacer. Así que puede darse por aludida el resto de la Humanidad.
Oportunidades ganadas: podemos jugar a ser platónicos, y pensar que vivimos en una caverna, con una sola abertura y una sola luz que nos ilumina, pero a estas alturas del partido, ya sabemos que ser platónicos no es verdad, ni siquiera la estrategia para ganarlo. Podemos jugar a ser empiristas, y pensar, con Hume, que solo existe lo que puede ser percibido. Pero todos sabemos que el empirismo está superado, porque hay cosas que existen aunque no puedan ser comunicadas.
Así que... ¿no hay salvación? ¿No hay salvación fuera de esa comunión? ¿No hay nada más allá de la fe?
Hay salvación. Hay, incluso, percepción, aunque no lo parezca. Y vivimos en una caverna, aunque sepamos que no es para siempre. ¿Dónde entonces está la salvación?
La guerra no se gana si no se ganan las batallas. Y las batallas no se ganan si no se luchan. No en vano Napoleón siempre fue experto en estos lances.
Y la victoria... ¿acaso solo hay una victoria? ¿Acaso podemos estar seguros de que saldremos ganando si la pelota pasa por encima de la red? ¿Acaso ganar no será que la pelota se quede a este lado de la red?
Solo hay una cosa segura. Los vientos no se escapan de la caja de Pandora si la caja de Pandora permanece cerrada. Y antes de que la caja de Pandora se abriese el mundo podía ser perfecto... pero no era este mundo.
Oportunidades ganadas: nada es inevitable. Ni siquiera el anonimato.

14 Noviembre 2005 | 01:20 PM

el inevitable anónimo

el inevitable anónimo dijo

Poco después se le oyó escuchar a una flauta travesera, el ruido del mar, y alguien cantando un antiguo poema quebecois:
"J'ai besoin d'une cinquième saison...
Si te quiero para quererte más,
si no me quieres para poder olvidarte".
(Harmonium, Les cinq saisons)

14 Noviembre 2005 | 01:24 PM

K

K dijo

Ahhh, señor inevitable... Visto su optimismo concluyo que debe pensar que soy un sujeto especialmente obstinado, quizá hasta obcecado...

¿y si realmente mi defecto es la ausencia de paciencia? ¿Y si lo que me ocurre es que, parafraseando a Hume también, pretendo adelantarme al golpe de la bola? Está claro que siguiendo esa línea de argumentación carezco de cualquier fundamento para una predicción segura... Pero, ¿acaso soy menos digno por sentir auténtico pavor por las posibles consecuencias de mis actos? Vuelvo a mi bucle y me pregunto en voz alta ¿hasta qué punto es legítima la intromisión en los sentimientos de otra persona?. Y sigo sin encontrar respuesta...

14 Noviembre 2005 | 01:39 PM

Mariam

Mariam dijo

¿hasta qué punto es legítimo? Solo hasta que cae el pavor, ¿y cómo cae? Saltándole por arribita.

14 Noviembre 2005 | 01:54 PM

K

K dijo

Mariam, bella, el pavor sólo caerá cuando tenga certeza. Certeza no en la respuesta, que realmente no me importa tanto sino certeza en que no va a haber una determinada respuesta que espero no escuchar... De ahí mis dudas respecto a la legitimidad de mi intromisión...

14 Noviembre 2005 | 01:59 PM

Mariam

Mariam dijo

la certeza o falta de ella, de lo que no queres escuchar, o si, no la vas encontrar monologando.
Diálogo.
Si hay diálogo no hay intromisión

14 Noviembre 2005 | 02:02 PM

K

K dijo

¿Y si tu diálogo está predeterminado, al menos en parte, por la intención final? Si a pesar de ese diálogo no se comunica nada, habrá que intensificarlo... Y si se intensifica, lo que se admitió como intromisión tolerada por el diálogo quizá se convierta en irrupción no deseada y por tanto, imprevista.

Quizá pueda ser incluso interpretada como un engaño... Horror!

14 Noviembre 2005 | 02:07 PM

M

M dijo

la certeza de que podamos comunicar algo, al menos algo, no la podremos tener nunca, pero, paradojicamente, seguimos hablando, entonces?

14 Noviembre 2005 | 02:10 PM

el inevitable anónimo

el inevitable anónimo dijo

¿Optimista? Sinceramente, creo que soy un pesimista al que la vida le ha enseñado que el optimismo no solo es la mejor forma de superviviencia, sino, además, la única descripción real de la realidad... A pesar de lo que digan otros creadores de frases famosas.
Y respecto a su pregunta... ¿Hasta qué punto es legítima la intromisión en los sentimientos de otra persona? En fin, esta debe ser una de las pocas preguntas en las que solo hay una respuesta, una respuesta cierta, certera, acertada, correcta, coherente, adecuada, verdadera, verosímil, y veraz.
No tiene Ud. ni nadie NINGÚN derecho a entrometerse en los sentimientos de otra persona.
Pero... ¿tiene esa persona derecho a existir, a aparecer en su vida, a trastocarle todas sus ideas y pensamientos, deseos e ilusiones? Tampoco. Y sin embargo, lo ha hecho. ¿Y es culpable por ello? No.
Como Ud. tampoco lo es de sentir (ya vendrá el tiempo de definir este verbo de forma más precisa) lo que siente.
Sus actos tendrán consecuencias: si actúa, pueden ser buenas o malas; si no actúa, solo serán malas, porque el resto de la Humanidad puede llegar a ser feliz algún día, pero Ud. no.
Es digno sentir pavor. Es normal tener pavor al futuro. Es lógico preferir un futuro frente a otro.
Es igualmente digno instalarse en la tautología: "Como voy a ser infeliz, soy infeliz". Está Ud. protegido, Sr. K., por sí mismo. Nadie le podrá abrir la puerta. Nadie podrá atacarle. ¡Fantástico! Y además su argumento en inabordable, porque es indemostrable.
Así que para seguir avanzando, tome Ud. la idea desde otro punto de vista (raciovitalismo de San Ortega y Gasset). Está en una posición envidiable. Puede Ud. salir de caza sabiendo que lo máximo que puede pasarle es una gran herida y una gran cicatriz. Pero el león nunca le va a saltar al cuello para matarle.
Personalmente, he aprendido a preferir las cicatrices. Personalmente, creo que el año que viene, por estas fechas, Ud. también dirá lo mismo. Y eso que, personalmente, no conozco el futuro.
No se conforme con lo que tiene, porque si hay que escoger, es mejor un buen amigo que un buen amante. Entre seres humanos, se entiende. Y así como no tiene Ud. derecho a la intromisión, sí tiene la obligación de la elección. De ofrecer esa elección, se entiende.

14 Noviembre 2005 | 02:19 PM

K

K dijo

Obviamente no es lo mismo la intromisión que yo he sufrido que la yo pueda realizar. La sufrida por mí ha sido involuntaria (al menos por parte de quien la ha provocado, por mi parte tengo mis más serias dudas de haber potenciado sus efectos en un alarde de vanidad, de autolástima, de nostalgia...) sin embargo soy muy consciente y así expreso mi voluntad de entrometerme en los de esa persona. Lo que verdaderamente me atormenta es que de manera muy probable no deseo reciprocidad alguna, es más, no tengo prácticamente ninguna certeza de que esa reciprocidad vaya a darse y por tanto, me resulta indiferente a la fuerza (otro post larguísimo podría dedicarse a la conveniencia de una elección) sólo deseo expresárselo.

¿Por qué? porque siento, como pocas veces he sentido, que es lo suficientemente bello como para hacerlo.

Pero está claro que lo que es bello para uno no lo es para los demás...

¿Es lícito pensar que me legitima mi intención de compartir belleza? ¿No puede ser la belleza horrorosa?

Ah, señor inevitable, creo que por hoy ya estoy divagando. Disculpe pero necesito un reposo, quizá esté un poco "stendhaliano" hoy...

14 Noviembre 2005 | 02:47 PM

alcachofazul

alcachofazul dijo

El momento perfecto no existe. Antes yo me dedicaba a buscarlo, nunca lo encontraba, nunca conseguía hacer o hablar... lo que quería.
Perdía lo que quería, perdía una y otra vez la posibilidad de conseguirlo o la posibilidad de constatar que era imposible.
Entre la realidad y el deseo, me convertí en un artista del silencio. El silencio es muy parecido al hambre, pero más discreto.
Entonces algo pasó, algo cambió, no había dejado de escribir ni de leer, ni de hablar, pero empecé a decir...
Y todo ha ido mejorando siempre desde entonces.
Muchas veces dije lo que quería y eso me fue negado. Pero la certidumbre y la certeza me permitieron moverme hacia lo siguiente.
Muchas veces le dije a alguien "te quiero" y me contestó un cariñoso "yo no de la misma manera", y fue un golpe, otro golpe; pero descubrí una y otra vez que mi forma de querer incluía la otra, que con esa podía ser ser suficiente, y que sin esa... no podía ser. Así he ganado muchos de los amores más importantes de mi vida. Perdiendo el miedo.
Y así es como he aprendido las más valiosas de todas mis lecciones de felicidad.
Un abrazo, autor de VidadeK.

14 Noviembre 2005 | 04:16 PM

K

K dijo

Gracias por el abrazo, alcachofazul. Permítame devolvérselo con la misma intensidad.

Pero déjeme decirle algo: la respuesta es indiferente, sólo me importa la actitud.

Un gesto cariñoso es suficiente. Con eso es imposible golpear a nadie...

14 Noviembre 2005 | 04:28 PM

M

M dijo

mmm
cuesta entenderlo...
a mi no me importa la actitud sino lo que se dice, pero bueno

imposible golpear a quien no quiere ser golpeado

14 Noviembre 2005 | 04:38 PM

M

M dijo

mmm
cuesta entenderlo...
a mi no me importa la actitud sino lo que se dice, pero bueno

imposible golpear a quien no quiere ser golpeado

14 Noviembre 2005 | 04:38 PM

M

M dijo

perdoneme la reiteración...no se que pasa hoy...estaré repetitiva

14 Noviembre 2005 | 04:41 PM

M

M dijo

perdoneme la reiteración...no se que pasa hoy...estaré repetitiva

14 Noviembre 2005 | 04:41 PM

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